​De las Costas de Michoacán a la Duela de Chihuahua: El Sueño de Santiago e Iván

Lejos de conformarse, entrenan diariamente con una intensidad rigurosa, buscando elevar su nivel físico y técnico

Redacción: Juanita Ruiz

​En el mundo del deporte, el talento abre puertas, pero la disciplina y el sacrificio son los que forjan a las leyendas. Esta es la historia de Santiago Pantoja e Iván Villagómez, dos jóvenes basquetbolistas originarios de Lázaro Cárdenas que han decidido apostarlo todo por su pasión.

​La fuga de talentos de Michoacán se sigue dando por falta de oportunidades, estos jóvenes basquetbolistas se vieron en la necesidad de dejar atrás la calidez de su hogar, sus familias y amigos en Michoacán para emprender una travesía de más de 1,500 kilómetros hacia Nuevo Casas Grandes, Chihuahua. El objetivo es claro: perfeccionar su juego bajo la tutela de un referente del baloncesto mexicano, el profe José Luis “Satanás” Arroyos, uno de los mejores coach del deporte ráfaga en la historia  de México

​Un Trayecto de Éxito y Constancia

​Ambos jugadores pertenecen a la categoría 2011 y han sido piezas fundamentales en la selección michoacana dentro de los torneos nacionales de ADEMEBA. Su evolución en la duela ha sido notable, demostrando que pueden competir al más alto nivel:

Crecimiento  imparable

4to lugar nacional en la categoría U13.

6to lugar nacional en la categoría U14.

Entrenando con la Mirada en el Futuro

​Lejos de conformarse, Santiago e Iván entrenan diariamente con una intensidad rigurosa, buscando elevar su nivel físico y técnico. No solo juegan por la gloria del marcador; su verdadera meta se encuentra en las aulas y en las canchas universitarias.

​»Su mayor aspiración es obtener una beca deportiva que les permita cursar sus estudios superiores, defendiendo con orgullo los colores de una institución que valore su talento y entrega.»

El Orgullo de Lázaro Cárdenas

​Emprender este viaje solos a su corta edad no es tarea fácil, pero la determinación de estos jóvenes es el reflejo de la garra michoacana. Con el respaldo de su proyecto actual y el hambre de triunfo que los caracteriza, el camino hacia «lo más alto» parece estar cada vez más cerca.