A unos días de los «granadazos», el dolor y la memoria siguen vigentes en el centro de Morelia
El recuerdo permanece intacto para quienes fueron testigos directos de la tragedia
Redacción: Gerardo Hernández + Noticias
Morelia, Michoacán. Con la llegada de septiembre y las festividades patrias, uno de los acontecimientos más dolorosos de la historia reciente vuelve a la memoria colectiva: los atentados con granadas de fragmentación ocurridos durante la noche del Grito de Independencia de 2008 en el corazón de Morelia, un ataque que dejó un saldo trágico de ocho personas fallecidas y más de 120 heridos.
A 18 años de aquella fatídica noche, el recuerdo permanece intacto para quienes fueron testigos directos de la tragedia. Octavio Morales Oseguera, un lustrador de calzado de 66 años —oriundo de Nuevo Urecho y con 43 radicado en Morelia—, recuerda con claridad el fuerte estruendo, la desesperada huida de la gente y la horrenda escena que dejó el atentado en la plaza Melchor Ocampo y en las inmediaciones de la calle Quintana Roo.
Desde la placa conmemorativa instalada en honor a las víctimas, el trabajador, con 40 años de labor en la zona, señala que desde entonces la ceremonia del Grito cambió para siempre.
Aunque destaca que el fervor patrio sigue vivo en el corazón de los mexicanos, reconoce que el miedo, el temor y la sensación de aquella «maldad» continúan presentes en la mente de los michoacanos.