A casi dos décadas de la tragedia que marcó a Morelia
Familiares, víctimas y autoridades conmemoran un aniversario más de los «granadazos»
Redacción: Luis Neri SM +Noticias
El calendario marca 18 años, pero en las calles del Centro Histórico de Morelia el tiempo parece haberse detenido aquella madrugada en la que el júbilo patrio se tornó de luto. A casi dos décadas de los trágicos atentados del 15 de septiembre de 2008 —un episodio que dejó una profunda cicatriz en la memoria colectiva de los michoacanos—, víctimas, familiares y autoridades se reencontraron este día para mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida y arropar a los sobrevivientes.
Con el peso de la ausencia y la exigencia perenne de justicia, la esquina de la avenida Madero Poniente y la calle Andrés Quintana Roo volvió a ser el epicentro de la reflexión. En este punto emblemático, marcado por la tragedia de aquellos «granadazos» que irrumpieron violentamente en medio de los festejos patrios, se llevó a cabo una solemne guardia de honor y un minuto de silencio.
El acto reunió a víctimas directas y a los rostros de familias enteras que, año con año, desafían el olvido. A la conmemoración también asistieron representantes de los tres órdenes de gobierno, entre ellos Salvador Vázquez Villa, subsecretario de Derechos Humanos y Población; Sergio Báez Torres, director de Atención Ciudadana; y Víctor Serrato Lozano, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).
La noche de aquel 15 de septiembre de 2008, la detonación de dos artefactos explosivos contra la población civil arrebató la vida a ocho personas y dejó a más de un centenar con lesiones cuyas huellas físicas y emocionales siguen latentes en la comunidad.
Hoy, a 18 años de distancia, las ofrendas florales y la quietud del minuto de silencio no solo recuerdan a los caídos, sino que reafirman la resiliencia de una sociedad que, con la memoria a flor de piel, sigue buscando sanar las heridas de uno de los capítulos más oscuros en la historia reciente de la capital michoacana.