Redacción: Yesenia Magaña, +Noticias
Morelia, Michoacán a 22 de agosto de 2036.- Hace más de 20 años, un accidente cambió para siempre la vida de Leticia Armendáriz Licona, su padre quedó prensado entre los fierros de un vehículo y fue entonces cuando conoció de cerca la labor de los bomberos.
Aquel momento de angustia también despertó en ella una vocación: devolver algún día la esperanza que esos hombres le brindaron a su familia, hoy, dos décadas después, Leticia forma parte del Departamento de Bomberos de Morelia y es una de las dos únicas mujeres que ejercen esta profesión en la corporación.
Lety, reconoció que ser mujer bombero aún implica romper algunos tabúes, pues continúa siendo una actividad asociada principalmente con los hombres, sin embargo, aseguró que las mujeres tienen la misma capacidad para desempeñarse en esta labor e hizo un llamado a quienes desean seguir este camino.
Para Leticia, la mayor satisfacción es llegar a una emergencia y lograr poner a salvo a las personas, incluso cuando el fuego ha consumido sus bienes materiales. Pero también existen momentos difíciles, particularmente cuando se trata de menores de edad.
Entre sus recuerdos más dolorosos está el fallecimiento de una abuelita y sus nietos durante un incendio, una experiencia que, admite, ha sido difícil de superar.
A sus 20 años de servicio, Leticia sabe que todavía hay retos por delante, consideró que el crecimiento de Morelia exige más personal, capacitación y herramientas para que los cuerpos de emergencia puedan responder de manera más rápida y eficiente.
Su historia comenzó con una tragedia familiar, pero encontró en los bomberos una esperanza, hoy, desde ese mismo lugar, Leticia dedica su vida a brindársela a los demás.