Orgullo nicolaita: Alonso Pineda lleva la bandera de la UMSNH y México a lo alto de Panamérica.
Hay historias que inspiran por su fuerza en el tatami, pero conquistan el corazón por la disciplina que hay detrás de cada logro.
Redacción: Juanita Ruiz
El taekwondoín Alonso Pineda Espinosa es, sin duda, una de ellas. Con apenas 23 años, el atleta nicolaita volvió a vestir los colores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y de todo un país al competir en los Juegos Panamericanos Universitarios 2026 en Perú, alcanzando los cuartos de final con la garra de quien no se rinde jamás.
Sobre el tapiz, Alonso demostró temple y valentía: arrancó con un contundente triunfo en dos rounds frente al anfitrión peruano, para luego medirse en un duelo de alto impacto ante el representante de Estados Unidos, quien a la postre se coronaría con el oro.
Lejos de la frustración, el joven michoacano regresa con la frente en alto y el alma fortalecida. Para él, cruzar fronteras no solo mide el nivel deportivo, sino que transforma la mente y enciende nuevas metas.
Pero la mayor victoria de Alonso no solo se escribió con patadas y medallas. Casi de manera simultánea, el atleta conquistó un triunfo personal entrañable: concluyó exitosamente la Licenciatura en Arquitectura. Combinar las maquetas, las desveladas y las exigencias de las aulas con las intensas jornadas de entrenamiento de alto rendimiento fue un desafío monumental que hoy rinde frutos.
Al mirar atrás, Alonso no siente más que gratitud con su casa de estudios, sus entrenadores y, sobre todo, su familia, el pilar que lo sostuvo en cada etapa.
Hoy cierra un ciclo universitario brillante para dar paso a la vida profesional, demostrando que con pasión y entrega los sueños no tienen techo. Con la mira puesta en la próxima Universiada Nacional, el joven arquitecto y guerrero nicolaita sigue marcando el camino, dejando en claro que la grandeza se construye paso a paso, dentro y fuera del deporte.