Una cuarta parte de la población mundial carece de agua

ECOLOGÍA Y MEDIO AMBIENTE

Una solución al tema del agua es clara: deben aumentarse urgentemente las acciones e inversiones para alcanzar el equilibrio en cuencas y acuíferos; hay que mejorar la eficiencia en el uso del agua; revertir la contaminación y evolucionar hacia la construcción de infraestructura verde.

Información Notimex

 

El agua a nivel mundial enfrenta una amenaza sin precedentes, considerando que en la actualidad más de una cuarta parte de la población no tiene acceso a agua limpia, y que la mitad viven sin contar con un saneamiento adecuado, afirmó, el catedrático universitario Juan Carlos Valencia Vargas, con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El profesor de la Maestría en Ingeniería Hidráulica de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y presidente del Consejo Consultivo de la Asociación Mexicana Hidráulica sección Morelos, comentó que desde 1993, el 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua, y que este año la reflexión se centra en el binomio agua y cambio climático.

En entrevista con Notimex, señaló que “el agua es el principal elemento en el que percibimos los efectos de la perturbación climática, desde los cada vez más intensos fenómenos meteorológicos extremos, como las sequías e inundaciones, hasta el derretimiento de los glaciares, el aumento del nivel del mar y la intrusión de agua salina”.

Consideró que los recursos hídricos enfrentan una amenaza sin precedentes, ya que en la actualidad, alrededor de 2 mil 200 millones de personas no tienen acceso al agua potable y 4 mil 200 millones viven sin saneamiento adecuado, de acuerdo con datos de la ONU. Se prevé que los efectos del cambio climático incrementarán esas cifras, al grado que para 2050 se estima que entre 3 mil 500 millones y 4 mil 400 millones de personas tendrán acceso limitado al agua.

Asimismo, como el calentamiento global y el uso insostenible crearán una competencia sin precedentes por los recursos hídricos, provocará el desplazamiento de millones de personas, lo cual tendrá un impacto negativo en la salud y la productividad, por lo que actuará como multiplicador de amenazas para la inestabilidad y los conflictos.

Ahí radica, explicó, “la importancia de combatir el cambio climático, de la mitigación, de la reducción de gases de efecto invernadero, y de la adaptación”.

Sin embargo, estima que los impactos ya se han generado, por lo que debemos adaptarnos a las nuevas y cada vez más graves condiciones.

“Al adaptarnos gradualmente a los efectos que el cambio climático ha ocasionado sobre el agua, protegeremos la salud, la productividad y salvaremos vidas en los desastres hidrometeorológicos.

“De la misma forma, si usamos el agua de manera más eficiente, reduciremos la emisión de gases de efecto invernadero, y el menor consumo de energía para el bombeo y el tratamiento de las aguas residuales son dos acciones que contribuyen a este fin”, mencionó.

Indicó que la ONU resume en tres puntos su mensaje clave para este 22 de marzo: “no podemos esperar, por lo que los responsables de la política climática deben poner el agua en el centro de los planes de acción; la gestión del agua puede ayudar a combatir el cambio climático, porque existen soluciones de agua y saneamiento sostenibles, asequibles y escalables, y todos tenemos un rol que desempeñar”.

Para el catedrático, la solución al tema del agua es clara: deben aumentarse urgentemente las acciones e inversiones para alcanzar el equilibrio en cuencas y acuíferos; hay que mejorar la eficiencia en el uso del agua; revertir la contaminación y evolucionar hacia la construcción de infraestructura verde.

“Debemos prever los riesgos climáticos en todos los niveles de la gestión del agua y responder a ellos adecuadamente, por lo que es necesario hacer mayores esfuerzos para reforzar la resiliencia y la adaptación de quienes se vean amenazados por los trastornos climáticos a causa de los efectos sobre el agua”, finalizó.