Día del Maestro: Bertín Aguilar, un auténtico docente de Educación Física

Educación

A sus 85 años, este profesor retirado sigue activo, dedicado a atender sus grupos de activación física de adultos mayores.


Por Juanita Ruiz

Morelia, Michoacán.- “Nací para ser maestro de educación física, desde niño jugaba en mi barrio con todos mis amigos, todos los juegos que en aquel tiempo existían, como la roña, encantados, canicas, trompo, fue una etapa dura cuando me fui a estudiar a México a la Escuela Nacional de Educación Física”.

Aunque su padre le ayudaba económicamente no era suficiente, esas carencias le hicieron atesorar las cosas y en 1952 llegó a Morelia al internado Lázaro Cárdenas, el que es hoy mercado de San Juan, durante 20 años fue maestro de escuelas primarias como la Manuel Ávila Camacho, y en la primaria de Santiaguito.

“Llegaban los niños y me abrazaban, me decían, nos toca educación física, yo disfrutaba mucho ese cariño, esas muestras que tenían los niños decesos de hacer ejercicio, de jugar porque eran niños de barrio, de esos vagos”.

Preparó jóvenes del servicio militar en la 21 zona, donde conoció al cardenal Alberto Suarez Inda, en el 56, trabajó en la Universidad Michoacana, y el Tecnológico de Morelia con Heber Soto Fierro y Pedro Ramírez.

“Antes de pensionarme me comisionaron para que fundara la Escuela Normal de Educación Física con otros compañeros maestros, también fue una gran satisfacción, los primeros años trabajé, me pagaran o no me pagaran y ahora al final ya estando jubilado con mis pensiones he trabajado sin que me paguen un centavo”.

Fundó un grupo de adultos mayores en el estadio Venustiano Carranza, otro con el párroco del templo del Niño de la Salud, ha sido homenajeado con el galardón “Bertín Aguilar”, que entrega el Ayuntamiento de Morelia, la pista de la unidad indeco lleva su nombre, además ha recibido reconocimientos por escuelas el ISSSTE e INAPAM todo gracias a sus maestros y amigos.

Aunque está agradecido con Dios y las enseñanzas que le dejaron profesores, lo más gratificante ha sido su familia. “Lo más triste fue cuando el día 15 de abril de 1961 murió mi mamá, ese ha sido de la parte más triste de mi vida y de las partes más alegres y bonitas es mi familia, el haberme casado con Carmelita González y haber tenido 7 hijos”.

A unos meses de cumplir 85 años, agradece a Dios que le dio esa profesión que le ha permitido viajar por toda la república con niños jóvenes y adultos.

“¿Si no hubiera sido maestro de educación física hubiera elegido alguna otra profesión? lo más seguro es que me hubiera quedado de zapatero en Querétaro, mi padre y mi abuelo fueron zapateros muy conocidos en el barrio donde yo vivía”.

Hoy en el Día del Maestro muchas felicidades a Bertín Aguilar Pérez, un verdadero maestro quien ha dejado huella en la vida de miles de alumnos.