La película ganó el premio de distribución en Impulso Morelia 2018.

 

Nota: Redacción

 

El director mexicano Hari Sama estrenará en la competencia internacional de ficción del Festival de Cine de Sundance su quinto largometraje Esto no es Berlín, en el que combina sus dos grandes amores, el cine y la música, al proponer una historia que explora el punk en el México de los años 80.

En entrevista con el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), Sama compartió su emoción por participar en Sundance, considerado como uno de los encuentros más importantes para el cine independiente y el lugar ideal para el realizador al ser un encuentro que da especial atención a la música. Y es que Esto no es Berlín ofrece un relato autobiográfico sobre un joven que no encaja en ningún lugar, hasta que en un club nocturno tiene la oportunidad de confrontar su manera de ver el mundo a través del post punk, la libertad sexual y las drogas.

Esa atmósfera es la que Hari Sama expone al adentrarse el movimiento contracultural que surgió en un contexto en el que los jóvenes no tenían acceso a sitios públicos como conciertos o museos. En esos años las fronteras estaban cerradas y las nuevas generaciones tuvieron que buscar espacios para expresarse como departamentos, fábricas abandonadas y antros clandestinos.

Esto no es Berlín  se suma a otras cintas mexicanas que han abordado el punk como agente revolucionario, entre ellas Ciudad de ciegos (Alberto Cortés, México, 1990); Nadie es inocente (Sarah Minter, 1986); y Naco es chido(Sergio Arau, 2010), entre otras.

Hari Sama ha demostrado su talento como director con películas como Sin ton ni Sonia (2003) y El sueño de Lú (2012), pero también ha hecho lo propio como tecladista y vocalista en sus bandas de rock Eurídice y El Expediente Sama. Con más de una hora de música en Esto no es Berlín, el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) presume un soundtrackpotente al incluir canciones de bandas que han marcado su vida como Joy Division y Roxy Music, además de la agrupación francesa Les Rita Mitsouko.

La película cuenta con la participación de Xabiani Ponce de León, Mario Sánchez Navarro, José Antonio Toledano,  Marina de Tavira, reciente nominada al Oscar, y Ximena Romo (La vida inmoral de la pareja ideal, 2016), quien interpreta a la vocalista de la banda que toca en la historia.

Cabe destacar que la curaduría y supervisión musical estuvieron a cargo de Hari Sama, y junto al productor Max Oldham -hijo de quien fuera el primer manager  de los Rolling Stones- lograron adquirir los derechos de varias de las canciones que se escuchan en la película.

Aunque Esto no es Berlín es una producción de mayor presupuesto al tratarse de una historia de época y llena de música, el cineasta afirma que no ha perdido la brújula y prevalece la esencia de lo que le interesa: adentrarse a personajes que buscan algo en un momento atormentado de sus vidas y encontrar el espacio de luz dentro de las situaciones más oscuras.

La película ganó el premio de distribución en Impulso Morelia 2018, lo que le ha dado la garantía de estrenarse en cines a finales de año bajo el sello de Cinépolis Distribución.

Su premier nacional podría suceder en la próxima edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), mientras que después de su participación en Ventana Sur (el mercado de cine más importante en Latinoamérica), un agente de ventas buscará espacios para verse en otras partes del mundo.

Fuente:IMCINE

Celebra su trayectoria con una retrospectiva en el Centro Cultural Clavijero.

 

Nota: Redacción

 

Optimista y lleno de energía, el pintor, muralista mexicano Arturo Estrada Hernández, discípulo de artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera y José Clemente Orozco, platicó sobre la distinción que recibió el pasado diciembre en el Centro Cultural Clavijero con la apertura de la muestra Retrospectiva Arturo Estrada. Homenaje Nacional, en exhibición hasta el mes de marzo.

Compuesta por 40 obras, la exposición organizada por parte del Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Cultura de Michoacán, celebra su amplia trayectoria que inició formalmente en 1944 cuando comenzó a trabajar por su cuenta con los murales por los que hoy es más reconocido. Uno de ellos es “Vida de las lavanderas”, el cual pintó en unos lavaderos públicos que se encontraban en terrenos baldíos en Coyoacán.

La obra del maestro considerado en su ciudad natal como tesoro vivo de la cultura del país y de Michoacán, se expone por primera ocasión en el Centro Cultural Clavijero. Estrada (originario de Panindícuaro, Michoacán) nacido el 30 de julio de 1925, afirmó que es fiel al estilo figurativo y a la ideología del muralismo mexicano.

Sobre la selección, apuntó que hay obras que no tiene y me hubiera preferido que estuvieran presentes para hacer más claro un periodo. “De todos modos procuré un equilibrio porque incluí algunas de mi primera etapa y de la última con momentos vividos que han marcado a la sociedad”.

Arturo Estrada fue uno de los estudiantes del grupo de Frida Kahlo llamado “Los Fridos” y ha creado murales en diversas partes de la Ciudad de México, tanto en lugares públicos como privados, incluyendo uno que data de 1988, localizado en la estación del metro Centro Médico en la Ciudad de México.

Su obra ha sido expuesta en varios países, entre ellos Alemania, China, Colombia, Francia, Polonia, Rusia y Venezuela, así como en diversas ciudades de Estados Unidos y de nuestro país, destacando el Palacio de Bellas Artes.

También colaboró con José Clemente Orozco en el mural exterior de la Escuela Nacional de Maestros, y con Juan O´Gorman en el complejo muralístico de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.

También asistió a Diego Rivera en los mosaicos del Museo Anahuacalli; después en el estadio de Ciudad Universitaria y apoyó a José Clemente Orozco en el mural exterior de la Escuela Normal.

Dijo ver la vida como es, ver el lado amable de las cosas como las danzas, el canto, la esencia del pueblo, lo que indiscutiblemente lo ha inspirado mucho a trabajar, sin embargo, su preocupación está en temas sociales indispensables como la miseria, inseguridad y falta de empleo.

Retrospectiva Arturo Estrada. Homenaje Nacional permanecerá en el Centro Cultural Clavijero hasta el mes de marzo.

Información: AJR

Más de 200 mil personas disfrutaron de la exposición.

 

Nota: Redacción

 

Con un total de 214 mil 720 visitantes, la exposición Kandinsky. Pequeños mundos concluyó su periodo de exhibición en el Museo del Palacio de Bellas Artes (MPBA) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, donde estuvo abierta al público del miércoles 31 de octubre al domingo 27 de enero para mostrar la producción de uno de los pintores más importantes de la Rusia del siglo XX, Vasili Vasílievich Kandinsky.    

 

Se trata de uno de los pioneros del arte abstracto que atravesó por diversas etapas artísticas antes de definir un estilo propio, como se apreció en esta muestra que ofreció una panorámica de lo que fue su trabajo y el importante legado artístico que dejó al mundo dentro de su actividad plástica, ya que además de pintor fue un gran conocedor de la música, filósofo y escritor.

 

A lo largo de casi tres meses y con una asistencia de 8 mil 317 personas en su último día de exhibición, la muestra Kandinsky. Pequeños mundos, curada por Miguel Fernández Félix y Xavier de la Riva, permitió apreciar al Kandinsky figurativo, al artista con el progresivo uso del color, su transición del expresionismo al arte pre geométrico abstracto, etapa donde su trabajo se envolvió de rigor geométrico, lo biomórfico y la música, resultado de la íntima relación que tuvo con compositores de su generación.

 

Otros conceptos primordiales manejados por el pintor, insertos en las cinco secciones de la exposición, fueron la riqueza del arte tradicional ruso, la naturaleza emotiva, la visión holística del arte y las impresiones que tuvo en sus viajes por diversas regiones y culturas, los cuales fueron presentados bajo la asesoría académica de Natalia Avtonomova, una de las grandes expertas sobre la vida y obra de Kandinsky.

 

En la presentación de la muestra Kandisnky. Pequeños mundos participaron diversas instituciones mexicanas, francesas, rusas y estadounidenses, entre ellas, The State Tretyakov Gallery, The Pushkin State Museum of Fine Arts, Centre Georges Pompidou de París, Los Angeles Country Museum y Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

 

En México estuvo acompañada de un importante programa académico que integró conciertos, charlas y una presentación del catálogo de la muestra, con las que el  público de todas las edades pudo acercarse al proceso creativo de uno de los artistas más influyentes de los últimos años, explorar la música que lo inspiró en su producción artística,  así como reflexionar y profundizar sobre su legado.

 

Cabe señalar que en los últimos días de esta exposición, más de 14 mil personas asistieron, lo que permitió fortalecer los derechos culturales de los mexicanos con este tipo de actividades.

 

Fuente: Página oficial del del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

Más de 50 expositores procedentes de seis países de AL prepararán sus mejores tamales.

 

Nota: Redacción

 

Sabores y aromas provenientes de tradiciones ancestrales y recetas innovadoras deleitarán el paladar de los asistentes a la XXVII edición de la Feria del Tamal, organizada por el Museo Nacional de Culturas Populares y la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura federal.

Del martes 29 de enero al domingo 3 de febrero, de 10:00 a 20:00 horas, los patios del Museo recibirán a más de 50 expositores procedentes de seis países de América Latina, entre los que se encuentran Panamá, Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador, así como cocineros de 13 estados de la República Mexicana: Chiapas, Oaxaca, Guanajuato, Estado de México, Michoacán, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Hidalgo, Puebla, Tamaulipas y Sinaloa, además de la Ciudad de México, quienes ofrecerán una gran variedad de tamales elaborados con ingredientes locales.

El tamal, del náhuatl tamalli, es un alimento que data de tiempos prehispánicos. Las crónicas del siglo XVI dan cuenta de su existencia como un elemento presente, tanto en los ritos ceremoniales como en la vida diaria.

La tradición de comer tamales el Día de la Candelaria está relacionada con el uso ceremonial que tenía dicho alimento en las diversas festividades prehispánicas, como la del inicio del ciclo agrícola, Atlcahualo, celebrada el primer mes del calendario mexica.

En Latinoamérica, de acuerdo con su procedencia, este platillo es llamado de diversas maneras: hayaca en Venezuela y Colombia; humita en Perú, Argentina y Chile; nacatamal en Nicaragua y Honduras; o pisque en El Salvador y Honduras. Todos con diferentes ingredientes y procesos de elaboración.

“Hay de chile, de dulce y de manteca”

En México, los tamales son tan diversos como las regiones y costumbres del país. Varían según el territorio en el que se elaboran y están fuertemente influenciados por los ingredientes, el tipo de elaboración y las tradiciones (festivas o culinarias) a las que pertenecen, así como a las lenguas que los refieren.

Se hallan, por ejemplo, los güemes de Baja California, elaborados con pasas y aceitunas; las corundas michoacanas, de origen purépecha, servidas con queso, crema y rajas; y en el sureste y la península de Yucatán el dzotobilchay, envuelto en hojas de chaya y relleno de huevo, además de los chanchamitos o los vaporcitos.

Una parte importante de los tamales es la manera de elaborarlos. Más allá de los ingredientes, su manufactura ha trascendido el tiempo y refleja en algunos casos procesos comunitarios y técnicas antiguas.

Así, por ejemplo, las corundas de ceniza, envueltas en hojas de carrizo; los mucbipollos yucatecos, horneados bajo tierra para comerse en el Hanal Pixan durante los festejos de días de muertos; o el zacahuil de la región huasteca, horneado bajo tierra y que por sus dimensiones se come compartido, estrechando la convivencia y los lazos de la comunidad, sobre todo en la época de carnaval o en el Xantolo -fiesta de los difuntos-.

En la mayor parte de México, los tamales están envueltos en hoja de maíz (totomoxtle), salvo algunos que lo están en hojas de plátano, hoja de carrizo y papatla u hoja de planta de maíz. En el centro del país, los ingredientes generalmente llevan alguna salsa que baña hortalizas o algún tipo de carne, ya sea pollo, puerco, pescado o mariscos.

Existen también los que se elaboran con ingredientes locales como la iguana, el armadillo o el pejelagarto, el camarón y las tichindas o, en años más recientes, ingredientes gourmet o menos tradicionales como el queso de cabra, los hongos portobello o crema de avellanas.

La costumbre de comer tamales ha perdurado hasta nuestros días y es un alimento que se distingue en celebraciones de todo tipo a lo largo del país, como bodas, bautizos, día de difuntos o en la Semana Santa.

Paralelamente a la Feria, en el vestíbulo de la Sala Cristina Payán se presenta la muestra “Candelaria”, conformada por una selección de piezas pertenecientes al acervo del Museo, elaboradas con totomoxtle, la hoja seca del maíz que ha servido a los artesanos para elaborar distintos productos, como bolsas, canastas y muñecos, además de ser el envoltorio del tamal.

La XXVII Feria del Tamal se llevará a cabo del 29 de enero al 3 de febrero, de 10:00 a 20:00 horas, en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Av. Hidalgo 289, col. Del Carmen, Coyoacán, Ciudad de México. La entrada es gratuita.

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