“L’architetto” dice adiós

Futbol

Con 38 años, Andrea Pirlo confesó hoy en entrevista que se retirará del fútbol cuando su contrato termine con el New York City.


Por Diego Mendoza

Morelia, Michoacán.- Resulta difícil pensar en la Italia campeona del mundo de la década pasada sin su imponente media cancha, hay que decirlo, fueron campeones con únicamente 10 goles, pero recibiendo sólo dos, esa selección del 2006 fue fiel al tradicional Calcio, seguridad y control, antes que figuras, egos y muchos goles.

Hoy podemos hablar de un fútbol italiano deslucido, quizá nacionalizado en exceso, si se le compara a nivel de clubes con sus similares de Europa es reprobable que un sólo club lleve sobre si mismo la carga de todo un país, atrás quedó ese glorioso 2006, seguido de un 2007 donde magistralmente varios clubes italianos llegaron a las eliminatorias, y cuando A.C. Milan ganó la Champions, comandada por el inmortal Paolo Maldini, y en el medio campo, “L’architetto”, como muchos le llaman, nada más y nada menos que Andrea Pirlo, el hombre que lo gano todo, jugando como nadie más lo hacia; elegante, sereno, seguro de si, respetando a su enemigo, y amando al balón.

Difícilmente se le recuerda una rabieta, menos aún agresiones, vivió severos descalabros y bastante penas, como le podía pasar a cualquier otro, ¿Cómo olvidar la vergonzosa actuación en Sudáfrica 2010, donde el campeón del mundo no pudo ganar a Paraguay y Nueva Zelanda, todavía peor, perdió frente a Eslovaquia, por otro lado, también esta la final de la Eurocopa 2012, los italianos se habían reivindicado, llegaron a la final, pero la perdieron 4-0 contra España. Entre lagrimas y repudio de la afición, Pirlo fue de los pocos que se fue del campo con la cara en alto, la vista centrada y el corazón en calma, quizás porque sabía que el futbol era un deporte de conjunto, y en ese momento, Italia no fue un equipo.

Andrea pasó por el Brescia Calcio, equipo actualmente descendido, de ahí al Inter, luego Reggina (que se encuentra en la serie C), de nuevo al Inter, una vez más al Brescia, y fue así como en 2001 comenzó la leyenda que durante otros 17 años nos regaló la muestra más fiel del futbol entre caballeros.

Fueron 10 años de los mejor para el A.C. Milan; con dos Campeonatos de Liga (2003/04-2010/11), una Copa (2002/03), una Super Copa (2004), dos Champions (2002/03-2006/07), así como sus respectivas Supercopas europeas y en 2007, el ansiado Mundial de Clubes.

“Fue vendido”, porque así lo fue, a al Juventus de Turin, “La Vecchia Signora”, si bien ese traspaso comercial pudo haber sido repudiado para la afición si se hubiera tratado de alguien más, en el caso de Pirlo esto se minimizó, después de todo, aún cuando estuviera en el equipo antagonista, era imposible no amarlo, nunca pretendió ser una estrella, mucho menos el mesías de sus equipos.

Si bien no se puede hablar de la fidelidad a un club como fue el caso de Francesco Totti (también retirado este año), era más bien a su estilo de juego a lo que le fue fiel este hombre, siempre único, siempre tranquilo, mesurado y bien planeado.

“A Pirlo lo vendieron por viejo”, dijo la prensa, reprobando ese ambicioso y poco leal movimiento comercia de Silvio Berlusconi, fue entregado a una Juve que tenía figuras, como Buffon y del Piero, pero una afición muerte, una historia manchada por los campeonatos del 2004 y 2005, cuando se reveló una serie se sobornos, lo cual hasta le valió descender, la propia Familia Agnelli bien se pudo sentír avergonzada de ese equipo que tenía todo, menos corazón.

En 2011, más desmoralizados aún por las vergonzosas actuaciones de 2008 a 2010, pero con un equipo nuevo, no necesariamente joven, y bajo la tutela de Antonio Conte (considerado actualmente el mejor entrenador del mundo), la Juve acabó con la sequía luego de ocho años, y en la media cancha, “L’architteto” hizo su magia.

Pirlo y su equipo repitieron la hazaña otras 4 veces, incluida una Copa (2014/15), y dos Supercopas (2012,2013).

En 2015 se le daba a esta leyenda quizá su última oportunidad de ganar la Champions, era la final frente al Barcelona, que contrario a los de Turin, eran mucho más jóvenes, a pesar de ello, el partido fue digno, y la victoria para los catalanes no fue del todo fácil.

Esa noche Pirlo lloró, ya había anunciado su salida, y ganar en su país, pero no ganar en Europa, definitivamente le frustro, se le fue la última chance de alzar la orejona.

Al New York City se fue como muchos otros, para ganar millones sin esforzarse mucho, algunos puristas del futbol lo criticaron, otros, prefirieron pensar que más que por el dinero, fue a dignificar ese fútbol, que como sus similares en Asia, se vale de mucho dinero, figuras en sus últimos momentos y lujosos estadios, sólo falta una cosa, pasión.

En dos años, Pirlo regaló grandes actuación a los estadounidenses, y a diferencia de Kaka, David Villa o Giovani dos Santos, si podemos hablar de que él dio otra cara a esos encuentros, ofreciendo un poco más de dignidad, e interesando a una afición que difícilmente ama el deporte.

Aún no se sabe cual será el último partido de Andrea, la MLS termina antes que la mayoría de las otras ligas, y formalmente el italiano acaba su contrato el 31 de diciembre, a sus 38 años, dijo hoy que “uno sabe cuando el tiempo ha llegado”.

De Pirlo nunca se dejará de hablar, y a diferencia de otros grandes contemporáneos italianos, a él muchos le ven como entrenador en el futuro, un hombre al que el traje y el banquillo no le incomodarán, que seguirá en su eterna encomienda por restablecer el autentico y legendario fútbol italiano.

Gráfico de ESPN