Zapateros artesanales; oficio que lucha por no morir en Morelia

Tradiciones

Don Luis nos cuenta como sobreviven únicamente 2 maestros artesanos dedicados a este rubro en el Mercado Independencia de la capital michoacana.


Por Yesenia Magaña

Elaborar huaraches y zapatos ha sido un oficio de familia, el cual aprendió con tan sólo 12 años el señor Luis.

“Desde 1942 estuvimos en San Francisco allá en la plaza, allá estaba el mercado, de ahí nos pasaron aquí y aquí seguimos […] aquí el murió (su padre) a los 75 años más o menos y quedé yo sólo, ocupando uno o dos empleados más”, nos cuenta.

Dentro del Mercado Independencia, de la ciudad de Morelia sólo quedan dos zapateros de oficio, algunos se retiraron del negocio, otros fallecieron y con ellos su legado.

“Quedo yo y de todos en el mercado, éramos como 15 haciendo huarache de los cuales quedamos nada más dos”.

Don Luis tuvo 9 hijos y le sobreviven 6, uno de ellos, el menor, fue el único interesado en continuar con la labor de su padre, sin embargo hace unos meses falleció y es ahora su nieto quien pretende continuar con el oficio familiar.

“Lo primero es las manos, es lo primero, este es el primer callo que se forma y luego este […]falta su papá y ahora dice, quiero estar en el lugar de mi papá, nada más recuerda, el comercio es esclavitud, quieres atender hay que estar pegado, yo tengo desde 1942 en este local, ese mostrador es el mismo que teníamos y ahí está todavía”, testifica Don Luis.

Y es que este oficio ya poco se valora, sólo en dos fechas del año repuntan las ventas de estos huaraches y zapatos que van desde los 100 hasta los 300 pesos.

“Ya pasaron las fiestas de clausuras de las escuelas, se aplacó esto y ahora hay que esperar hasta las fiestas de diciembre cuando vienen otra vez los chamacos para los inditos”, comenta.

Don Luis nos relata que es en Sahuayo donde se concentra la mayor venta de calzado artesanal, sin embargo en la capital, los zapateros luchan por preservar el oficio que por años ha permanecido en sus familias.